'La voz... México' o la exhibición de la mediocridad

Poster de La Voz... México, 2016 | Ximinia

Entre pena ajena y demostraciones de mediocridad, el talento en La Voz... México sigue brillando por su ausencia.

Creo que a estas alturas, ya todos sabemos (o deberíamos saber) que realities shows como La Voz se han convertido en simples programas de entretenimiento. Sí, siempre lo han sido, pero antes tenían un propósito: buscar talentos, lo que lo convertía en más que un show de entretenimiento. Hoy más que nunca la idea principal de estos programas es entretener fingiendo que se buscan talentos para lanzarlos al mundo de la música y que triunfen, pero en realidad no es así. En un principio el propósito de estos shows sí era de buscar voces y cumplirles el sueño de tener una carrera musical. Eso se perdió, y hoy lo que importa es exhibir la vida (a veces miserable) de las personas y hacer un circo con ellas.

La mayoría de los programas de talentos que se hacen en el mundo, sobre todo en México, no cumplen con su promesa de hacer cantantes, y uno de los programas que ha sobresalido en este aspecto es La Voz... México, que ha estrenado su quinta temporada, y por lo visto, será la última, y si no es la última temporada, ¡pues debería ser la última!

Lo que más resalta de esta edición 2016 de La Voz, es la falta de talento en los participantes (como siempre ocurre) y la mediocridad de los coaches, que en esta ocasión sí hay más especies desconocidas que antes. En serio, no sé qué es peor: ver a aficionados a la música demostrando su pobreza vocal o ver a cinco jueces completamente pasmados que saben tanto de música como los propios participantes.

Después de cinco temporadas, es evidente que La Voz... México se ha perdido entre la monotonía de los concursantes y los jueces --además de la producción, que no ha sabido mejorar o mantener el ritmo--. Y esta quinta temporada es la clara muestra de que La Voz... México ha caído en la decadencia total.

Me parece que la causa principal de que La Voz... México haya perdido su toque y su carisma, son las voces, la falta de talento. La base de programas como La Voz es el talento vocal, y durante cinco años no han aparecido voces que deslumbren y que en verdad te hagan seguir el programa --porque cuando hay talentos, la gente desea conocer esos talentos y esperar a ver más--. Y es que además en un país donde los géneros musicales se caracterizan por su pobreza, ¿de dónde iban a surgir las voces y los talentos? Música como el regional mexicano, la banda, la música norteña y hasta el reguetón, lo único que hacen es encerrarlos en un mundo de mediocridad musical.

Aquí en México no sucede como en The Voice, donde los participantes son increíblemente talentosos, que lo único que les hace falta es aprender a moverse en el escenario, porque lo demás ya lo tienen.

México no es un país musicalmente rico, y me refiero a la calidad, originalidad y complejidad de su música. Quizás haya variedad, pero no calidad. Esto hace que los mexicanos crezcan con gustos musicales pobres y baratos, que es de donde se alimenta su gusto por la música en general; el poco consumo de arte también hace que los mexicanos no tengan acceso a otros géneros musicales, pero cuando tienen acceso a música de calidad e intentan interpretarla o hacerla suya, el resultado es mediocre, ya que la sociedad mexicana está tan sumergida en la mediocridad musical, que le resulta difícil adaptarse a otras expresiones artísticas de calidad. Básicamente, habría más talentos si en México hubiese más calidad musical. Pondría el ejemplo de un país, pero creo que no hace falta.

Pues esta mediocridad artística se hace presente en La Voz... México, que mezclado con la falta de talento de los jueces, aquello se vuelve una ensalada de mediocridad.

La mecánica del concurso sigue siendo la misma: un montón de gente sin talento acude a una primera etapa de La Voz, las cuales se hacen llamar "Las audiciones", en donde tratan de quedar en el programa y competir por ser el ganador de la temporada. En las audiciones sobresale el poco talento de los participantes, y al final quedan los menos peores, quienes impresionan a los ya de por sí impresionables coaches.

Dicho sea de paso, esto es lo más llamativo de la franquicia, ver a los jueces eligiendo a los participantes, pues en cualquier versión de cualquier país, las presentaciones en vivo de los concursantes, se vuelven aburridísimas, inclusive la versión estadounidense es espantosamente aburrida, y eso que es la de mejor calidad. Lo mejor de La Voz es ver a los jueces presionando el botón, y nada más. Una razón más para que dicha franquicia desaparezca.

Luego de haber elegido a los concursantes --que no hay casi nada de diferencia con los que no lograron fueron elegidos--, vienen las presentaciones, donde hay eliminados y toda la cosa, hasta llegar a la final donde saldrá el ganador, que como siempre sucede, nada pasa con el concursante después de ganar el programa.

En esta edición 2016 de La Voz... México, los jueces son: el reptiliano J. Balvin, los analfabetas de Los Tigres del Norte, la vulgar Gloria Trevi y el siempre retraído Alejandro Sanz. Si de por sí en los participantes no hay talento, pues en los jueces menos. ¿Quién le enseñará quién?

Coaches de La Voz México 2016: J. Balvin, Alejandro Sanz, Gloria Trevi y Los Tigres del Norte | Ximinia
En México sí hay gente talentosa y con grandes voces, pero al ver los jueces que podrían dar inicio a su carrera, mejor no participan y continúan en el anonimato.

¿Cómo quieren hacer un programa de calidad cuando los jueces son tan malos como los participantes? J. Balvin es un marihuano que no tiene talento ni para vivir; decir que un reguetonero canta, es como como decir que el cardenal Norberto Rivera es ateo. Si hay algo que caracteriza al reguetón --un pseudogénero que surge desde las entrañas del tercermundismo latinoamericano-- es la falta de talento vocal en sus intérpretes, y es que cualquier persona con dos neuronas puede ser cantante de reguetón, ya que éste pseudogénero carece de todo tipo de complejidad interpretativa.

J. Balvin, si ustedes lo han escuchado, tiene el mismo talento que cualquiera de los participantes de La Voz. Y además, es un pasmado, lelo y retraído que todo el tiempo parece estar bajo el efecto de alguna droga. Es más, yo a veces pienso que J. Balvin es autista.

Lo que me encanta es que, cuando está engatuzando a algún participante, le suelta la mentira de que con él aprenderá muchas cosas... ¡¿qué?! El que necesita aprender es él. Y no sólo necesita aprender de música, sino que también necesita aprender a hablar, es más, necesita regresar a la escuela, porque la capacidad oratoria de Balvin es comparable con la de un niño de seis años; el pobrecito de Balvin sufre para hilvanar dos palabras y que éstas tengan sentido.

Si apenas puede hablar, ¿cómo pretende enseñar y transmitir lo que supuestamente sabe?

Gloria Trevi es una vulgar sin chiste y sin talento que ha sobrevivido gracias a sus escándalos faranduleros --y vaya que son escándalos--. Aquí la vemos tratando de ser agradable, exhibiendo su cuerpo (porque a falta de talento, hay que enseñar pierna, escote y nalga) y sobreactuada; se la pasa cayendo en lugares comunes todo el tiempo (como la mayoría de los jueces) y repitiéndole lo mismo a cada concursante.

Y como la mayoría, está ahí porque es Gloria Trevi, nomás para llamar la atención, no porque de verdad sea una cantante reconocida por su talento.

Los Tigres del Norte no cantan. Su música es igual que las demás agrupaciones de su género, es repetitiva y muy simple, corriente. Talento para la música no tienen y menos para preparar a alguien y lanzarlo como cantante. Y por si fuera poco, lo que resulta más curioso de todo, están demostrando que no fueron a la escuela, que no saben leer ni escribir y que además se les pega el flotador. Estos tipos --que sólo son dos, porque todos no cabían en la silla-- a duras penas y pueden formar una oración que sea más o menos coherente, o que por lo menos se les entienda algo --como J. Balvin pero menos atarantados--. Los Tigres no tienen la capacidad para exrepsar en palabras lo que piensan, y eso hace del programa un circo de tres pesos.

Alejandro Sanz tiene una cara de flojera... Pareciera que lo están obligando a estar en La Voz. La forma en que se dirige a los participantes, la forma en que interactúa con los demás jueces, lo que expresa y demás, es deprimente.

Juntos, hacen que esta edición de La Voz... México sea la más exótica de todas. Con éste jurado, no hay ni cómo ayudarlos. Lo peor de todo es que no hay la más mínima química entre ellos, lo que hace que la interacción sea prácticamente nula. Con personalidades tan diferentes, podría haber surgido algo llamativo, pero son tan retraídos, que terminan encerrándose en su mundo y terminan haciendo del programa una parodia de La Voz.

También llama la atención la poca presencia y personalidad de los cinco jueces. ¿Cómo es posible que estos cinco tipos no tengan la capacidad de hacer suyo el programa, de conducirlo y manejarlo a su antojo? En lugar de adueñarse del escenario, el escenario los domina, los abruma y los termina consumiendo, y para que un programa como La Voz... México te consuma, hay que ser un auténtico bodrio artístico.

Si ustedes ven The Voice (la versión estadounidense), los jueces son estrellas, amos y señores del escenario y del programa. La manera en que se desenvuelven y dominan el show es admirable, porque son artistas de primer nivel, pero los coaches de La Voz paracen invitados y no anfitriones del programa. Hay una especie de timidez por parte de los cinco jueces, no hay ese desenvolvimiento que se requiere para que el programa sea más brillante y atractivo. Pero qué se podía esperar de una bola de alucinados que poco pueden ofrecer en cuanto a talento.

Así continúa el resto del programa, entre pena ajena y demostraciones de mediocridad. Concursantes que deberían estar buscando trabajo en lugar de estar perdiendo su tiempo en algo que no tienen talento. Concursantes que buscan ayuda en el lugar equivocado, como una tal Fer Paz, que debería estar tomando terapia con un psicólogo, porque es claro que tiene grandes problemas emocionales.

Y no, no hay voces. No hay talento. El talento que aparece es muy mediano. No hay más que decir.

Por supuesto, no podía faltar el sentimentalismo --que nunca falta en los programas de la televisión mexicana, para manipular los sentimientos de las personas, porque al parecer la televisión mexicana cree que los telespectadores no son capaces de apreciar el contenido televisivo si no hay sentimentalismo--, que con historias de participantes que han sufrido o sufren por "X" razón, intentan vendernos un programa que poco puede ofrecer en otros aspectos.

También es evidente una obsesión por querer pintar el programa con los colores del folclor mexicano. Y es que a fuerzas intentan mostrar la diversidad cultural del país, basado en la música, cuando esto tiene que surgir, fluir de manera natural, pero aquí parece que van y buscan a la chica que viene de familia de mariachis, al rockero wannabe, el alternativo, la regional y el no sé qué. En fin, todo exageradamente arreglado para que el programa dizque abarque las distintas expresiones artísticas del país.

Como conclución, yo diría que esta edición de La Voz... México es espantosa; sobresale más por sus carencias que por sus virtudes. Si de por sí al programa le falta la materia prima que es el talento de los participantes, los jueces que padecen de sus facultades mentales, hacen del programa una basura. Ni para dónde hacerse a un lado.

Y ahora sí para terminar, este es el talento que, según La Voz... México, debe ser valorado:

El único inútil que giró su silla fue J. Balvin. Y que ésta voz le haya sorprendido, dice mucho de su apreciación musical (si es que tiene). Si este señor, que lo único que hizo fue aullar, pudo entrar a La Voz, entonces cualquier persona que tenga la capacidad del habla puede participar en dicho programa.



Fotos | Televisa


'La voz... México' o la exhibición de la mediocridad 'La voz... México' o la exhibición de la mediocridad Reviewed by Pepe Pilato on 20:44 Rating: 5

4 comentarios:

  1. Te falto mencionar los nexos con el narco de los Tigres, aunque lo seguiran negando, al igual que la trevi, brillan por su cinismo e hipocresía...

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    1. Como casi todos los gruperos, pero en realidad me parece poco relevante. Si criticáramos esos aspectos, serían varios artículos.

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  2. " los jueces son: el reptiliano J. Balvin, los analfabetas de Los Tigres del Norte, la vulgar Gloria Trevi y el siempre retraído Alejandro Sanz. Si de por sí en los participantes no hay talento, pues en los jueces menos. ¿Quién le enseñará quién?"

    jajjaja con este comentario te los acabaste a todos mi amigo XD

    Excelente blog

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  3. Excelente descripcion de J.Balvin y esa pseudo corriente sonora que llaman genero de musica reguetton. La verdad me dio mucha risa tan acertada descripción de los jueces jaja, mejor imposible, sin embargo, creo que el que mejor podria defenderse y que considero de verdad talento seria Alejandro Sanz, a pesar de que ahora ni sus luces de lo que era en los 90´s, podria decirse que es el mas profesional de los jueces.

    Es triste que programas como La Academia, Operacion Triunfo y la Voz...Mexico se corrompan tan facil y decepcionen despues de la 2da temporada, la idea o concepto suena hasta util para la sociedad pero termina siendo un reality burdo y sensacionalista. Lo mas triste es que las promesas musicales que ahi hacen supongo nunca se realizan debido a que ninguno de los ganadores a sobresalido de forma digna en el mundo musical.

    Una razon mas para buscar otras fuentes de entretenimiento como el Internet, escuchar la radio o enriquecerce el alma como leer un libro.

    Saludos.

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