El desprestigio de Miguel Layún

Volver a empezar desde cero, prácticamente borrar todo lo que lograste en México, es lo que Miguel Layún está haciendo.

Después del duro, muy duro trabajo --futbolístico, pero sobre todo emocional y psicológico-- que le costó a Miguel Layún lograr crecer como jugador, permanecer en un equipo importante (luchar ante todo tipo de adversidad), convertirse en un jugador fundamental para su equipo y de la Selección Mexicana y convertir su nombre en uno de los más notables del balompié mexicano, ahora resulta que tirará todo por la borda para irse a jugar a dos equipos de 2 pesos, a dos equipos con el mismo nivel que cualquier mexicano, con la única excusa de que son "equipos europeos".

El problema, el escándalo, las críticas que le llueven a Layún no es por irse a jugar a Europa --claro que no, eso siempre se aplaude--, sino por el hecho de ser adquirido por un equipo que le queda grande, muy grande.

Miguel Layún, que es un gran ejemplo de lo que es tener ganas de querer superarse como futbolista, fue fichado por el Granada de España --un equipo que toda su vida se la pasa rodando en la zona de descenso--, y que éste a su vez lo cedió prestado al Watford de la Segunda División de Inglaterra. Es decir, de ser figura en el futbol mexicano, Miguel Arturo Layún pasó a ser un trapeador en Europa. Vaya, qué forma de buscar el éxito en el futbol europeo.

Yo entiendo perfectamente la idea: ir paso a paso, con humildad y luego buscar trascender para así lograr dar el salto a un equipo grande, entendiendo que el futbol mexicano no pertenece a las grandes ligas del mundo. Pero me parece que Miguel Layún exageró. Si hay algo que caracteriza al mexicano, es esta necesidad, este complejo de sentirse menos, de sentir que no pertenece al mismo nivel que los demás, de no valorarse a sí mismo y creer que ser extremadamente humilde es una virtud y que sólo así se consiguen grandes cosas. No, no es así. Y es exactamente lo que Layún está haciendo: se está desprestigiando y se está menospreciando él mismo al aceptar jugar con dos equipos donde muy difícilmente va a trascender; lo más probable, ojalá me equivoque, es que Miguel Layún regrese a recuperar lo que tiró a la basura.

Miguel Layún, jugador del América que se va a jugar a Europa con el Granada de España y el Watford de Inglaterra | Ximinia

Después de lo que conseguiste en el futbol mexicano y con la Selección Nacional --dos veces Campeón con el América y haber jugado un Mundial--, no puedes dejarte impresionar por el primer equipo que cree que por ser mexicano no tienes la misma capacidad y el mismo potencial que cualquier jugador sudamericano. Irte a jugar al Watford y luego regresar al Granada (que no sé cuál de los dos es peor) es como salirte del América para irte al Querétaro o al Pachuca. De hecho, su situación no era muy clara aún, pues se decía que tal vez llegaría al Granada de manera directa o cedido al Watford, e incluso se mencionó su posible incorporación al Unidense (?). Al final, se confirmó que jugará en la Segunda División de la Premier League (!).

Son dos (o tres) equipos malísimos. Dos equipos de segunda o tercera categoría; de lo peor del futbol europeo. La idea de Layún es jugar en estos dos equipos y luego buscar otro equipo, pero ¿cómo logrará esto? Me parece que todo dependerá de los que lo menejan, porque futbolísticamente en el Granda y en el Watford no va a conseguir nada, ni crecer ni trascender. O si consigue algo, será muy poco. Para salir del Granada e irte a un equipo de mayor nivel competitivo, donde sí puedas crecer y mejorar, tienes que sobresalir, ¿y cómo hacer tal cosa si tu equipo es una mediocridad?

Me parece que no era la forma más idonea para lanzarse a la aventura del futbol europeo. Miguel Layún, sin ser soberbios y sin creer que el futbol mexicano está al nivel de las ligas europeas, pudo haber llegado a otro equipo más grande, porque tiene la capacidad futbolística y mental para sobresalir en un nivel realmente competitivo. Porque también, seamos sinceros, al llegar al Granada, Layún está bajando un escalón. No se engañen, no todo en Europa es de primer nivel.

El futbol mexicano no está a la altura de las grandes ligas europeas, pero en América la Liga MX se encuentra entre las primeras cinco ligas más importantes. El Club América es un equipo grande e importante en nuestro continente, y Miguel Layún sobresalió en este equipo, fue Campeón y un jugador importante, y con argumentos sólidos, y por eso no debió permitir ser usado como trapo o billete de Monopoly por dos equipos que igual pudieran estar en la media tabla del futbol mexicano.

Jugadores argentinos, de medio pelo y sin cartel y sin haber conseguido nada, se han ido a grandes equipos de Europa, y Layún, un excelente jugador (que no le pide nada a nadie), se va con el primer vago que se le aparece. No puede ser. Hasta pareciera que ni pensó ni analizó la situación; no sé si fue decisión suya o fue una de las artimañas de sus promotores, quienes debieron demostrar mucha más personalidad y buscarle un equipo de mayor categoría, pero al parecer la idea era irse a Europa como sea, aunque sea en bote inflable.

Después de todo lo que Miguel Layún consiguió en México, con el prestigio que se había construído, con la capacidad que había demostrado, se va a un equipo muy chico para el nivel de Miguel Layún. Con lo conseguido en México, era para regresar a Europa a un equipo de mayor trascendencia --el Tottenham, por ejemplo, o el Atlético de Madrid como máximo--, a un equipo de mayor calidad donde pudieras demostrar de lo que eres capaz y cómo haz crecido como jugador, pero hizo todo lo contrario; Layún, al aceptar ir al Granada, es como si hubiera regresado al 2008 cuando se fue al futbol italiano con el Atalanta --donde apenas jugó 2 segundos--.

Ahora, ¿dónde tendrá un mejor rendimiento y crecimiento futbolístico (si se le puede decir así)? Me parece que jugar en el Watford de la Segunda División inglesa es mucho mejor que jugar en el Granada de la Primera División de España. En la Segunda División de Inglaterra el nivel será un poco más competitivo que con el Granada en Primera División. Además, si el Watford logra el ascenso, Layún estaría jugando en la mejor liga del mundo. En cambio, si regresa al Granada (ascienda o no el Watford), estaría jugando en Primera o Segunda División (en un muy bajo nivel), en cualquiera de los dos casos, estaría destinado a sufrir por el ascenso o el no descenso --sin ningún crecimiento futbolístico, pues el nivel y el prestigio de Layún no es para salvar a un equipo de pacotilla--.

En pocas palabras, Miguel Layún debería hacer todo lo posible para quedarse en Inglaterra para intentar subir o buscar otro equipo de mayor nivel.

A mi entender, esta descisión de Miguel Layún es terriblemente arriesgada, de hecho, creo que eligió el camino incorrecto. Esta no era la vía para llegar al futbol de Europa.

Porque, además, el hecho de que sea Europa no quiere decir que automáticamente tengas que actuar como esclavo y aceptar ser llevado a donde tus amos te ordenen. No es la forma correcta de irse, fue demasiada sumisión por parte de Layún, y sobre todo, Miguel Layún no se valoró, y además no valoró el futbol mexicano, y esto sólo provoca que en Europa sigan menospreciando al jugador mexicano y a la liga mexicana.

Lo único que Miguel Layún logra es seguir fomentando esta imagen del jugador mexicano, una imagen de esclavo y sirviente, la imagen del jugador mexicano que sólo sirve para llenar huecos en equipos de segunda que están peleando por no descender, no por trascender.



Foto | Mexsport


El desprestigio de Miguel Layún El desprestigio de Miguel Layún Reviewed by Pepe Pilato on 20:28 Rating: 5

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