La vida es bella (siempre y cuando te la cuenten bien)

Crítica sobre la trama e historia de La vida es bella, película italiana de 1998, ganadora del premio Oscar como Mejor película extranjera | Ximinia

Esta es mi historia. Ese es mi padre que me trató como autista. Aquel regalo era mentira, pero yo me lo creí.

La vida es bella es una laureada y reconocida película italiana de 1997, ganadora de múltiples premios y reconocimientos, entre ellos el premio Óscar a Mejor película extranjera. Fue escrita, dirigida y protagonizada por Roberto Benigni, quien también se llevó el Óscar a Mejor actor protagónico.

Poster de la película La vida es bella, de 1997 | Ximinia

La trama cuenta la historia de un padre judío (Guido), quien, junto con su hijo (Giosuè), es capturado por el régimen nazi y llevado a un campo de exterminio. El padre, que cree que puede zafarse de tremendo lío, le hace creer a su hijo que están en un Disneylandia judío, donde compiten en un divertidísimo juego, y hace lo que sea para evitar que el niño se dé cuenta de que sus días están contados. Y, la razón por la cual estamos hablando de este filme, el niño se lo cree todo; cree que su padre es el showman más grande de Europa y que el extraño lugar al que ha llegado es en verdad un campo de juegos.

Antes de verla, yo tenía muchas expectativas --obviamente ya había escuchado infinidad de halagos sobre la película--, y moría de ganas por verla, y cuando por fin pude ser parte de ese frenesí fílmico, mi primera reacción fue: "Esperen, ¿me están diciendo que el niño en verdad es tan ingenuo y estúpido como para creer en los engaños de su padre?". Y es que a mí me pareció absurdo que un niño de esa edad no se diera cuenta que estaban a punto de ser asados. Durante toda la película esperé a que al ingenuo niño le cayera el veinte y notara que algo raro sucedía, sobre todo por la actitud demencial de su padre, pero nunca sucedió. En ningún momento ésta inverosimilitud desaparece para dar paso a una trama más sensata y realista.

Meme de Guiosuè, personaje de la película La vida es bella | Ximinia

Ya cuando la película por fin termina, en lugar de sentirme conmovido, me sentí confundido; la idea que La vida es bella intenta vendernos, la cual es pieza clave de la trama, me pareció inverosímil, a tal grado que la llegué a catalogar de absurda e infantil. Sí, ya sé, es una comedia dramática, pero para que el hijo se creyera tantas incoherencias, éste tendría que ser autista o retrasado mental. Un niño de esa edad suele ser curioso y observador, pero en la película sucede lo contrario; el niño es extremadamente ingenuo, tonto, crédulo y retraído.

Giosuè y Guido, personajes de la película La vida es bella | Ximinia

Y la cinta es más absurda todavía cuando el tal Giosuè, previamente, había demostrado ser un niño listo e inteligente; en una escena antes del Holocausto, Giosuè reconoce a su abuela, quien pasa a visitarlo, pero ésta no le dice que ella es su abuela, pero aún así, el pequeño judío se percata de que su abuela es esa señora que lo observa disimuladamente. Más tarde, Giosuè, quien sabe cómo, se da cuenta que los oficiales detienen el tren para que su mamá pueda subir, ¿cómo llegó a esa compleja conclusión? Ah, pero no se da cuenta que llegan a un matadero nazi, ¿verdad? Y mucho menos intuye que su padre le oculta algo.

Desde el primer intento de Guido por ocultarle la siniestra verdad, Giosuè debió haber notado que algo no andaba bien, pero nunca lo hace; ignora el entorno y los detalles que denotan muerte y desesperación.

Por esta razón, he decidido tomar al toro por los cuernos y reescribir la historia de La vida es bella para hacerla más verosímil y, sobre todo, realista --es realista en otros aspectos, pero no en la parte donde el niño cree que su padre es Marcel Marceau--. He aquí, pues, algunos cambios en las partes fundamentales de la película. Espero que después de estos ligeros pero importantes retoques, la película sí logre su cometido.

La vida (a veces no) es bella
Para que la trama de esta película hubiera tenido el efecto deseado, yo hubiera hecho algo muuuy diferente. Primero, --pongan atención para que vean que soy más brillante que Benigni-- el hijo, por un momento, llega a creer que en verdad están en un Disneylandia judío, pero como el niño no es estúpido, más tarde se da cuenta que no es así; descubre la terrible verdad y se horroriza al ver la realidad del lugar dónde se encuentran varados. Como el niño no quiere herir (aún más) a su padre, le hace creer que no ha descubierto que el supuesto Disneylandia es en realidad una rosticería humana, y finge no saber nada y trata de aparentar felicidad en ese inframundo de pijamas a rayas.

El niño, destruido y aterrorizado, observa cómo su padre, al igual que él, intenta desesperadamente proyectar felicidad, fingir que no pasa nada y que la vida es bella; y el niño tiene que seguirle el juego a su padre para no caer en la desesperación --digamos que el niño le sigue el juego porque aprecia lo que su padre trata de hacer, porque no quiere lastimarlo y porque también le sirve cómo terapia para sobrevivir en ese infierno nazi--. ¿Apoco no suena más conmovedor? ¿Se imaginan ver al padre e hijo luchando contra sus propios tormentos sin que uno y otro se dé cuenta? Ambos viviendo sus propios horrores.

Christoph Waltz, en su personaje de Hans Landa en la pelicula Inglourious Basterds/Bastardos sin Gloria | Ximinia
Giosuè, cuarenta años después.

Y para terminar, en un final tarantinesco, el niño, ¿por azares del destino?, logra inmiscuirse con los líderes de la parrillada nazi, más tarde, en un colosal e inesperado giro, Giosuè... ¡se convierte en nazi!; y en la parte más sombría de la película, asesina a todos los habitantes del lugar. Fríe a las personas con las que alguna vez convivió e hizo amistad, y en una escena dramática, termina asesinando a su padre.

Nada queda del niño que alguna vez intentó aparentar que no pasaba nada para salvarse a él y a su padre. Ahora se ha convertido en un importante líder del partido nacionalsocialista, y es premiado en muchas ocasiones por el Führer, a quien llega a admirar más que a su padre.

La cinta finaliza con una escena donde Giosuè, ahora un adulto, es juzgado, junto con otros nazis, por genocidio. Después, en la cúspide de esta escena, aparece de manera inesperada una atractiva mujer (de la misma edad que Giosuè), se acerca a él y le dice que le perdona todos sus asesinatos, incluyendo la de su padre, con quien Giosuè convivió durante las vacaciones en el Disneyladia judío cuando él era un niño. Desencajado, Giosuè abraza fuertemente a la mujer y le agradece el gesto. Y entonces Giosuè termina diciendo: "Si desde un principio mi padre me hubiera dicho la verdad, por más cruda que ésta fuera, yo no estaría aquí". Fin. Termina la película. Aparecen los créditos con música de Johann Strauss.

Ya sé lo que se están preguntando: ¿y cómo es que el niño, de la noche a la mañana, adopta los ideales nazis y se convierte en un despiadado y brutal psicópata asesino? ¡Pues cómo no iba a hacerlo! ¿Acaso creen que descubrir abruptamente que te encuentras en un campo de concentración nazi, en el mismísimo Holocausto, donde están a punto de convertirte literalmente en cenizas, que tu padre además trató de protegerte haciéndote creer que estaban en el lugar más feliz de la Tierra, y luego luchar ante el miedo más terrible que una persona pueda sufrir, no iba a tener consecuencias en la mente del niño? ¡Ustedes son los enfermos, queridos lectores!

¿Y cómo es que el nazismo duró tanto tiempo (como para que Giosuè llegase a la adultez convertido en un prominente nazi)? ¡Porque es una película de ficción!

¿Ven cómo la película ahora sí logra hacer que el espectador se conmueva y a la vez se horrorize? Es porque la historia ahora sí es coherente, realista y creíble. Bueno, no tan realista, pero en una película todo se vale --menos hacernos creer que un niño no es capaz de darse cuenta que está esperando su turno para morir--.

De esta manera, con los cambios que acabo de hacer, La vida es bella logra lo que la versión original no pudo hacer.

De nada, amantes del cine. De nada, Benigni.



La vida es bella (siempre y cuando te la cuenten bien) La vida es bella (siempre y cuando te la cuenten bien) Reviewed by Pepe Pilato on 21:39 Rating: 5

6 comentarios:

  1. El "que", como un padre es capaz de todo con tal de evitar el sufrimiento de su hijo aunque ello implique evitarle la verdad también, es interesante (no original) pero el "como" es lo que hace de la peli no muy digerible.
    Yo la vi hace 2 años y mas que centrarme en la no tan confirmada pendejez del niño, me puse a pensar como cuando se tocan temas como el Holocausto y sobre todo el Holocausto, todas las demás películas parten con desventaja para por los premios.
    Por eso no me dejo llevar tanto con los Oscartz, porque no me parecen lo mejor. Aunque eso sí, estuve a punto de unirme a Boko Haram con tal de que le dieran su Oscar al buen Leo DiCaprio... ya se lo merecía el buen Leo xD
    Mira que tienes talento, el día que decidas lanzarte como director me avisas, tu, yo y mi celular del oxxo.... Cuaron, Iñarritu, Lubezki y Galilea Montijo nos la pelan, con p de pelan.

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    1. Yo te aviso. Seremos los próximos Matt Damon y Ben Affleck.

      [img]http://img2.timeinc.net/people/i/2016/news/160307/matt-damon-e-800.jpg[/img]

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    2. Y Leo se llevó el Oscar por la cinta donde se lució; tenían que darle el Oscar pero por otras, no por el Renacido.

      Un saludo y que el Dios católico lo bendiga.

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    3. Jajajaja que se preparen en la academia!! Necesitan premiar talento de verdad, porque así como van, no tardan en darle un Oscar a Melissa McCarthy.

      ¿"THE WOLF OF WALL STREET" acaso? porque ahí si se lucio, pero creo que ese año gano Matthew Mcconaughey por adelgazar... si actuó bien pero, ¿mejor que Leo? no creo. Supongo que también no gusto mucho que la peli de Scorsese fuera un frenesí de sexo, drogas y sexo... ese Martin se merece el cielo y que san Pedro le dé un buen masaje xD

      Igualmente le deseo bendiciones, pero para variar un poquillo, yo lo encomendare el día de hoy a Chris Hemsworth, ya ves que es el dios del trueno, que él me lo cuide :)

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    4. Scorsese es Dios y Tarantino es Cristo. Viva el Espíritu Santo.

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    5. Por alguna razon,Nolan me recuerda al buen (y medio pendejo) de Jose y no se porque... Viva la palomilla blanca :)

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